viernes, 31 de diciembre de 2010

Trágica génesis de mi razón.


Para comprender algo, primero hay que destruirlo. Por eso la mente busca lo finado, hay de descomponerlo en su mínima expresión y estudiarlo con dedicación. ¡LOCO!. Incapaz de comprender lo bello de los milagros, tirano asesino de la divinidad. Tu paso deja una estela de muerte, en tu conciencia recaerá un cementerio de ideas, todas muertas, todas desmembradas. Al final resurges de esa neblina que nos ciega, pues en la muerte de algunos la vida de muchos más comienza. Gusano carroñero, no vez que en este mismo momento tus pensamientos mueren, se fijan en este papel como palabras insignificantes, inalterables, cadáveres del pensamiento, la descomposición a comenzado. ¿Cómo pretendes comprender lo mundano de la vida? Trágico combate entre tu lógica, la vida y la razón…

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