
Escribes continuamente, como si de eso dependiera el destino,
hiriente literal tajante dardo de benevolencia
no hay nada que podamos describir que no hayas definido ya.
Cayó mi voz para verte discernir,
discutes con el tiempo y el destino la ignorancia del hombre,
la podredumbre de sus acciones.
Pierdo la mirada en la crudeza de tus labios,
lamento que no lo entiendas ,
lamento que no los comprendas,
lamento que simplemente lo ignores .
Espero que el viento lleve mi susurro a tus oídos
Paras al verte observada,
me llamas con la mirada ,mientras repites mis palabras
-seguimos siendo animales-

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