martes, 6 de abril de 2010

Ensueño II

En una noche de fiesta soñé con que fueras mía,

En esa noche de luna inmensa sacudiste mi alma,

De alguna manera traspasaste mis barreras,

La luz de tus labios toco mi cuerpo encendiendo mi deseo.

En esa mañana de desencuentro experimenté la nostalgia,

De llenar con besos y caricias el vacio que siento,

De perderme en lo profundo de tu cuerpo,

Del calor de tu fuego nos envolvió en el ensueño.

Al final los rayos del sol marcaron el destino,

Soñaba que fueras mía…

La realidad es que tú me poseías…

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