lunes, 12 de abril de 2010

Musa (1er parte)


Se había levantado muy temprano por mañana, sabia que se acercaba una dura prueba, tenia que terminar con el trabajo antes del atardecer, las 6 de la tarde era el límite de tiempo. El profesor había sido claro este trabajo seria la calificación más importante del curso, era el trabajo final, todo se resumía a esa simple nota. Llevaba casi dos horas frente al ordenador y no tenía nada, solo un comienzo y nada de nuevo. No sabia cuantas veces había comenzado, cuantas veces había llegado al fin del primer párrafo, cuantas veces había dejado el dedo en el botón de suprimir. Era suficiente por el momento no podía mas, prendió el televisor solo para recostarse de nuevo. Solo pensaba en terminar con el trabajo, sabia que era un error haberlo dejado hasta el final. Pero era un mes en blanco, no había escrito nada desde aquel día, simplemente se había ido.


No podía resolver el dilema, solo podía divagar una y otra vez. Pensaba en trabajos anteriores, y en como había resulto aquellos antiguos bloqueos, pero nada le daba una idea. Tal vez el escrutinio en la memoria le recordó aquella voz. La primera vez que había escuchado la voz fue en el colegio, apenas en educación primaria. Era muy una tradición invitar a los padres de familia a una presentación donde se presentaban los mejores trabajos de sus hijos, terminando la presentación se hacia una examen oral. Este examen era lo que mas le preocupaba, no todos los días tus padres te ven en la escuela, cualquier error haría evidente tu progreso o seria la escusa perfecta para que la maestra te delatara por alguna travesura. Todos en el curso tenia guía de estudio, pero los nervios eran evidentes, el equivocarte frente a tu compañeros no era tan preocupante como hacerlo frente a los papas, pero aun así pudo aprenderse de memoria las dos guías.


El día había llegado, los nervios se hacían notar, los mejores alumnos habían fallado al menos en una de sus participaciones, el turno de su participación se acercaba, los nervios se lo comían, las manos le sudaban, incluso la banca ese día era particularmente incomoda. Por fin, la profesora le pidió que se pusiera de pie, la primera pregunta, la mente en banco. Giraba la cabeza en busca de la respuesta, solo podía ver sus padres que lo miraban fijamente, las manos impacientes de sus compañeros lo volvieron mas inseguro. En el momento en el que estaba por admitir que no sabia la respuesta escucho una voz muy familiar pero no la reconoció, con la mirada busco quien había pronunciado las palabras, la profesora repetía la pregunta cuando otra vez escucho la voz, por instinto o reflejo solo pude repetir las mimas palabras de la voz había pronunciado. Las preguntas continuaron, una a una la voz respondía sin equivocación. Cuando al final término su participación los nervios se habían ido, la memoria volvió, pudo contestar preguntas que sus compañeros había olvidado o no sabían respuesta. Fue uno de sus mejores días en el colegio, había obtenido una calificación perfecta y sus padres se sentían muy orgullosos.


Durante todo ese día no dejo de preguntarse de quien era esa voz, sabia que la conocía pero no la podía asociar con una persona o imagen, ni un solo recuerdo le podía decir a quien pertenecía la voz. Solo el sueño hizo que el tema se olvidara. El día siguiente puso mucha atención cada vez que algún compañero hablaba, pero no pudo encontrar de quien era la voz. Los días siguientes puso mucha atención en todas las voces pero ninguna era aquella que le sonó tan familiar. Paso mucho tiempo para volver a escuchar la voz, estuvo apunto de olvidar el episodio hasta que un día la voz volvió.

No hay comentarios:

Publicar un comentario