
Al entrar por la puerta le regalo una sonrisa educada,
inmediatamente regreso a la pantalla:
Su cabello que con el vuelo absorbe con fuerza mi atención,
Mientras en silencio su cae sobre sus hombros por un segundo.
Una sonrisa y se despide: enseguida la rutina toma mi rostro,
solo un instante de educada hipocresía.
komo no es regalo no lo agradezko jeje pero si el akordarte de mi i estar en tu blog TKM David me enkantaria volverte a ver mui pronto besitos i zaludines de vdd k eres mui especial para mi xamako....
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